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Dulces y mucho más

La tarta de Santiago

La cocina gallega es rica en mariscos y moluscos. Un excelente producto del mar que hace las delicias de todos los turistas que van a visitar la región.

Entre sus ingredientes populares, destacan las vieiras y zamburiñas, unos moluscos que casi específicamente se dan en esa zona, y que son bastante difíciles de encontrar en otra región.

La tarta de Santiago

Hay muchas recetas que puedes hacer con ellos, pero me gustan principalmente las de la página Zamburina.com, una web especializada en la zamburiña.

Pero si hablamos de la gastronomía de Galicia, es inevitable hablar de la tarta de Santiago, un dulce típico de Santiago de Compostela, ciudad en honor al apóstol Santiago.

Esta tarta tiene ingredientes muy simples, pero el resultado es una delicia. Hoy vamos a ver cómo se elabora para que la podáis hacer en casa.

Ingredientes:

Elaboración:

  1. En un bol, añade la harina y haz un volcán en el medio. Vierte la mantequilla y agrega un huevo. Mezcla todos los ingredientes, preferiblemente con las manos, hasta que tengas una masa firme y compacta. Si ves que está muy gorda, añade un poco de agua para manejarla mejor.
  2. Una vez que tengas la masa, estírala con un rodillo sobre una superficie enharinada, hasta que tenga un grosor fino de 1-2 cm.
  3. Forra un molde redondo para tartas con la masa. Unicamente que tape la base, las paredes no es necesario. Reserva el molde forrado en la nevera mientras haces la tarta.
  4. Precalienta el horno a una temperatura de 180º C, sin ventilador y con calor por arriba y por abajo. Puedes colocar también una rejilla en el centro del horno que es donde vamos a poner el molde.
  5. En un recipiente, mezcla la almendra molida, el azúcar y la canela. Cuando esté todo bien mezclado, ve añadiendo los huevos de uno en uno, y el jerez, mezclándolo todo bien.
  6. Saca la base de la nevera y vierte la mezcla anterior encima, alisa la superficie con una espátula si es necesario.
  7. Introduce la tarta en el horno ya caliente, durante 30 minutos, hasta que la tarta esté completamente cuajada y la base esté completamente cocida.
  8. Saca la tarta del horno y deja que enfríe en el molde hasta que esté fría. Es importante no añadir el azúcar glas por encima mientras esté caliente, pues se derretiria.
  9. Una vez fría, colocamos la cruz de Santiago en la superficie y espolvoreamos el azúcar glas, de forma que, al quitar la cruz, quede su forma grabada.